videos, videos porno, videos de, videos gratis, videos porno gratis, videos x, videos sexo, videos xxx, videos pornos, videos x gratis, VIDEOS GAY SEXO, videos largos, videos de sexo, videos graciosos

 

 

 

VIDEOS GAY X

VIDEOS GAY X

VIDEOS GAY X

 

Sexo Gay

Jovenes Gay

Fotos Gay

FOTOS GAY

Sexo gay

 

gay video, free gay video, free gay video clip, gay sex video, free gay sex video, adult gay video, free gay porn video, video gay gratis, gay video clip, gay porn video, gay xxx video, gay sample video, gay man video, black gay video, free gay man video, gay male video, free gay video sample, gay video tgp, gay streaming video, gay bareback video, gay wrestling video, gay boy video, amateur gay video, gay video post, male movie gay video, free gay streaming video, gay black man video, free black gay video, gay teen video, gay video chat, free gay male video, free gay sex video clip, gay sex video clip, free gay porn video clip, free gay xxx video, gay sex sample video, video sexo gay, free gay boy video, gay video on demand, gay porn video clip, gay guys video, free gay video download, free gay video post, gay asian video, video sexo gay gratis free gay video chat, free gay video downloads, gay male sex video, gay twinks video, video porn gay gratis, gay bear video, free gay teen video, gay muscle video, download gay video, gay video preview, gay video trailer, video mamadas gay gratis, video de sexo gay, gay fuck video, japanese gay video, gay online video, free gay hardcore video, puppy production gay bareback video, gay blow job video, gay video store, hardcore gay video, gay man video clip, free gay male sex video, free full length gay video, gay fucking video, gay instant video, gay man sex video, video mamadas gay, video gratis de gay, gay male video clip, free gay video online, free gay bear video, gay video xxx.com, free gay video preview, black gay video clip, gay video channel, gay stud video, cobra gay video, ah gay video, free gay video trailer, free gay male video clip, video completos gay gratis, gay bondage video, free gay man video clip, gay cum video, free gay male porn video, free gay black man video, free gay man sex video, gay porn sample video, gay video sample clip, gay video game, gay japan video, video de sexo gay gratis, gay interracial video, gay video dvd

 

VOLVER A LA PAGINA PRINCIPAL DE VIDEOS GAY

VIDEOS GAY SEXO VIDEOS GAY SEXO VIDEOS GAY SEXO VIDEOS GAY SEXO
VIDEOS GAY SEXO VIDEOS GAY SEXO VIDEOS GAY SEXO VIDEOS GAY SEXO

 

Ni siquiera me dejó continuar. Me acercó su teléfono inalámbrico y mi cartera. Torpemente, busqué su número de teléfono que, por suerte me dio el día anterior, y llamé. El teléfono sonó apenas un par de veces. Una mujer, sin duda su madre, se puso al aparato. -Buenas tardes, ¿Está Agustín?, soy Marco-. pregunté de forma inocente. -Un momento, por favor, ahora le aviso-. Pasaron unos segundos que Amparo aprovechó para poner el altavoz externo del teléfono y acercarse más a mi, acariciando mi nabo. De pronto, Tin se puso al otro lado.

-Hola, Marco. ¿Qué tal estás?-

-Muy bien, pero te echo en falta, aunque sólo haya pasado un día-.

-Yo también. Llevo desde ayer pensando en ti -, su voz sonaba cada vez más afeminada, a sabiendas de que a mí me volvía loco. -Ayer me partiste el culo, ¿Lo sabías?-

Amparo me miró riendo por lo bajo, -Vamos, no eras virgen- contesté.

-No, eso es cierto, mi amor, pero mi anito vuelve a suspirar por tu polla-.

-Si la quieres te la daré de nuevo. ¿Porqué no vienes aquí?-

-Aquí, ¿Dónde?-

Le di la dirección de Amparo, que él ya conocía por mis confesiones en los mails.

-¿Así que no estás sólo?-, preguntó con un deje de abatimiento.

-Sólo sé que quiero que vengas, quiero follar tu culo, y quiero que hoy me folles tu el mío-.

Amparo ya me miraba cada vez más caliente. La conversación se ponía al rojo por momentos, aún sabiendo que mi madura amante estaba conmigo. Al fin, accedió a venir cómo creo que ya tenía pensado desde el comienzo, pero advirtiendo de que traería una sorpresa. Amparo y yo apenas conseguimos esperarles. Estuvimos a punto de follar de nuevo, pero la cuarentona, sabiamente, me recomendó que lo guardase para luego. No pasaron más de veinte minutos, cuando el timbre anunció la llegada de Tin. Mi gordita amante me ordenó que fuese a abrir.

Enfundado en un grueso batín me abrí la puerta del rellano y me llevé la sorpresa de la tarde. Tin no estaba sólo. A su lado, sonriente, estaba una joven de su edad, 21 ó 22 años, más gorda y alta que Amparo, pero de piel fina y cara hermosa. Sin tiempo para reaccionar, el guapo chico me la presentó como Carolina, su hermana. Ella era la que había respondido al teléfono. Tras un par de besos en la mejilla, Tin me volvió a enchufar su boca igual que la noche anterior. -Ha venido a vernos, lo sabe todo-, me dijo con la más pasmosa de las naturalidades. Por supuesto yo no pensaba objetar nada al respecto... De pronto, ya en el comedor, salió a nuestro encuentro la dueña de la casa, apenas vestida. Se quedó de piedra al ver a la monumental jaca acompañando a mi amante "masculino". Saludó pícaramente a Tin, pero abrió unos ojos como platos al presentarle a Carolina. Preparó cuatro combinados y nos sentamos en la mesita del comedor, los dos chicos en el sofá y ellas en dos sillones frente a nosotros. Después de un rato de charla, durante la cual Carolina apenas dijo algo, en la que habíamos pasado enseguida a hablar de sexo y más sexo, la joven se destapó. -¿Cuando vais a empezar chicos?-, preguntó secamente. -Sí, queremos veros-, añadió Amparo.

Por toda respuesta, Tin se levantó y empezó a desnudarse, exhibiendo enseguida su cuerpo sin apenas pelo. Su pene ya se encontraba en semierección, no como el mío que ya se encontraba listo para la jodienda. También yo me despojé del batín, arrojándolo al suelo y nos fundimos de pie en un cálido abrazo. Nuestras manos buscaban el culo del otro, nos acariciábamos la espalda, besábamos nuestros cuellos... Enseguida la tranca de Tin se encontraba como la mía. Vi que las dos mujeres se acomodaban mejor en sus sillones, pero sin hacer nada más por el momento. Mi amante rubio teñido se tumbó en el sofá con su polla apuntando al techo. Me disponía ya a chupársela, arrodillado sobre la alfombra, cuando Tin me dijo que quería un sesenta y nueve. Me puse sobre él y me llevé su polla a la boca, acercando la mía a la suya. Me di cuenta de que Tin comía sólo mi glande, exagerando los movimientos a lo largo del nabo para que las dos mujeres pudieran verlo bien. Le imité y nos dedicamos a ofrecer a las dos gorditas el más caliente de los espectáculos gay. Pronto acercaron los sillones para vernos mejor y Amparo, más lanzada, se empezó a manosear por debajo de su ropita. Poco tardó Carolina en unirse a la juerga. Apenas empecé a besar el culo de mi joven amante, cuando se puso en pie y dejó caer su falda para volver a sentarse. Sus dedos se perdían por entre las grandes bragas que ocultaban su pocito, sin duda chorreante.

Amparo, ya sentada sobre la mesita, me alargó un negro y enorme consolador vaginal, mientras la hermana de Tin se sentaba a su lado, ya despojada de sus bragas. Unté mis dedos en un tarro de vaselina y comencé a darle al rubito. Uno, dos y hasta tres dedos desaparecieron en el dilatado esfínter al ritmo de sus gemidos, que ponían a las gordas a mil. Con sus caras cada vez más cerca del culo del guapo macho, no se perdieron detalle de la metida. Apreté suavemente el consolador hacia el abierto ano y, sencillamente, desapareció. Se lo tragó sin apenas pestañear, entre obscenos comentarios de las dos damas. Me arrodillé en la cálida alfombra con la pichulina erecta de Tin ante mí. No lo dudé ni un instante y me tragué aquella maravilla. Carolina tenía ya su cara pegada a la pelvis de mi gimoteante amigo, al que follaba y chupaba como un loco. Mi querida Amparo se apoyó en mi espalda y besaba mi cuello como podía al tiempo que me susurraba toda clase de obscenidades. De pronto, sentí sus dedos metiéndose en mi culito, hurgando dentro de él. Me volvía loco tener algo en mi esfínter. Vi sorprendido que Carolina besaba las tetillas de Tin sin dejar de manosearse su conchita. El pobre chico ya no aguantaba más. -¡Me corro, me corrooo...!-, chilló. Saqué su polla de mi boca y le hice una rápida paja bajo la mirada expectante de las dos gordas que aplaudieron a rabiar cuando explotó la polla en un chorro de leche. El semen saltó hasta dar un poco en la cara de Carolina, cayendo el resto sobre el lampiño vientre de Tin. Al terminar, limpié la tranca de mi amante con esmero hasta que le quedó limpia y fláccida. Con mucho cuidado, le retiré el consolador de su culo y lo besé echándome encima suyo.

Las dos gordas nos acariciaban recordándonos lo maricones que éramos. Me incorporé y lo dejé a él todavía sentado en el sofá. -¿La quieres, mi amor?-, le pregunté enseñándole mi tiesa herramienta. El guapo macho, abrió sus piernas y me metí entre ellas, tanteando su abierto pozo con la punta de la polla. Sin más, empujé y quedó ensartado por mi nabo. Tin se relamía los labios mostrando su satisfacción de forma evidente. Le di unas largas emboladas que nos arrancaban jadeos de gozo mientras las gorditas nos seguían acariciando. Notaba aún unos dedos jugando con mi esfínter, dándome un placer indescriptible. Súbitamente, la madura anfitriona los retiró. Me giré para protestar, pero todo lo que llegué a ver fue el negro consolador que le metiese a mi amigo poco antes. Creí que me partían en dos. Carolina ayudó a la madura a metérmelo, yo gemía y empecé a llorar cuando sentí que la bola final me llegaba a las nalgas. Estaba totalmente traspasado y apenas podía moverme, mi erección dentro de Tin había bajado un poco, pero pronto me amoldé al monstruo que invadía mi trasero. El intenso dolor fue cediendo mientras Tin me animaba a seguir, siendo sustituido por un profundo y agradable calorcillo en mi recto. Volví a culear, follando al guapísimo efebo, sintiendo el placer más grande que recordaba. Carolina puso su cara ante la mía y nos morreamos lascivamente. Nuestras salivas caían sobre el pecho del enculado que daba grititos cada vez que le llegaba al fondo. Entre las sensaciones de mi ano y las de mi polla, no tardé en correrme más de cinco minutos, llenando al joven con mi espesa y caliente leche. Rendido y sudoroso, caí sobre Tin que me recibió con el más cálido de los besos, poco después, Amparo retiraba el consolador que me follaba dejando en mi un gran vacío.

Continuará.