Browser does not support frames.
No sé de dónde, sacó una revista en la que se mostraban
fotografías de homosexuales en plena acción. Los dos nos deleitábamos viendo
cómo un hombre perforaba a otro hombre, cómo dos tipos le metían la verga en la
boca y en el ano a otro muchacho. Ver estas fotografías, la cercanía del
mecánico y mis ya consabidas inclinaciones homosexuales, me llevaron a
excitarme. Pero en ese momento no reconocí esta emoción, mi corazón latía
rápidamente y yo pensé que era nerviosismo y no excitación la que sentía. El
mecánico se dio cuenta de mi estado, pero de momento no dijo nada y yo, por
supuesto, me hice el loco, tratando de controlarme para no delatarme.
Seguíamos viendo las fotos. Los dos sentados, yo a su lado y
cada vez más cerca para poder contemplar con excitación, cómo un hombre
penetraba la boca de otro hasta el fondo. Me preguntaba en ese momento como era
posible que un pene llegara hasta el fondo de la garganta y no ahogara el tipo.