sexo gratis gay, sexo gratis gay gratis, sexo anal gay, fotos sexo gratis gay, sexo oral gay, fotos de sexo gratis gay, sexo gratis gay fotos, gratis gay sexo, duro video sexo gratis gay, sexo de gay fotos

 

 

sexo gratis gay anal sexo gratis gay sexo gratis gay fotos sexo gratis gay de fotos sexo gratis gay gratis sexo gratis gay oral sexo gratis gay videos
  sexo gratis gay FOTOS GAY SEXO GRATIS FOTOS GAY VIDEOS GAY  

 

sexo gratis gay, sexo gratis gay gratis, sexo anal gay, fotos sexo gratis gay, sexo oral gay, fotos de sexo gratis gay, sexo gratis gay fotos, gratis gay sexo, duro video sexo gratis gay, sexo de gay fotos, de sexo gratis gay gratis, sexo hombres gay, relatos de sexo gratis gay, video gratis sexo gratis gay, gay joven sexo, chicos fotos gay sex, video de sexo gratis gay,gay negros sexo, video de sexo gratis gay gratis, gay interracial sexo, amateur gay sexo, relatos sexo gratis gay, sexo porn gay, sexo gratis gay teen gay, oriental sexo sexo gratis gay, xxx historias de sexo gratis gay, sexo entre gay, sexo grupal gay, gay movie sexo, gay maduros sexo, gay orgias sexo, vergas y foto sexo, gay con gay sexo, gay jovenes sexo, sexo gratis gay free, sexo com gay, anal fotos gay sexo, de gay oral sexo, sexo explicito gay, en gay sexo video vivo, sexo entre hombres gay, gay hard sexo, duro fuerte gay sexo y, gay jovenes muy sexo, gay negro sexo, cuentos de gay sexo, de entre fotos gay sexo, de gay hombres sexo, gay homens sexo, sexo galeria gay, gay negro porn sexo un, caseras de fotos gay sexo, desnudos gay honbres sexo, sexo gratis gay latino, casero gay sexo, galerias de sexo gratis gay, gay honbres sexo, de de fotos gay negros sexo, gay sexo chicos, anime gay sexo, solo sexo gratis gay, sexo gratis gay brazil, de galerias gay gratis sexo, gay orgias sexo, galerias gay sexo, gay gratis peliculas sexo, sexo gratis gay gratuito, gay hentai sexo, fuerte gay sexo, gay grátis sexo, com fotos gay sexo, gay gerontofilia sexo, gay grupo sexo, black gay sexo, caliente gay sexo, de gay gratis relatos sexo, gay mexico sexo, anal de gay sexo, chicos entre gay sexo, domain gay gratis.us sexo sexo, fotos galeria gay sexo, gay gratis hombres sexo, gay relato sexo, buscadores de sexo gratis gay, foto de sexo gratis gay, en gay sexo vivo, anal de fotos gay sexo, con gay negros sexo, de gay sexo site, de gay paginas sexo

 

VOLVER A LA PAGINA PRINCIPAL DE sexo gratis gay

VIDEOS GAY VIDEOS GAY VIDEOS GAY VIDEOS GAY
VIDEOS GAY VIDEOS GAY VIDEOS GAY VIDEOS GAY

 

Mini relato:

¿Has filmado todo? – preguntó el chico sin contestar al sumiso saludo que le dedicaron los dos negros.

Sí, Amo. No he perdido ningún detalle, Amo – respondió Juba con tono meloso.

Acércalo – ordenó el chico.

Entonces Jano haló de la correa indicándome que lo siguiera. Dimos tal vez tres o cuatro pasos y cuando el negro se detuvo ya no resistí más el miedo que había vuelto a sacudir mi cuerpo con sucesivos temblores. Estaba firmemente convencido que ese chico volvería a torturarme; y entonces, casi por instinto, tanteé con mis manos buscando los pies del Amo y me dejé caer al suelo entre sollozos. Me abracé de sus tobillos y empecé a besar sus pies de manera convulsa, mientras le imploraba perdón. Sí; le imploraba perdón como si hubiese cometido alguna falta que me hiciera acreedor a un castigo; le imploraba perdón mientras seguía besándole los pies, abrazado a sus tobillos.

Creí adivinar que el chico estaba desnudo; se notaba que hacía muy poco tiempo que se había descalzado por que sus pies estaban algo sudorosos, aunque no tenían ningún olor. Pero eso no me importó; lo importante para mí era alcanzar la misericordia y el perdón del Amo; así que mientras suplicaba entre sollozos, le besaba sus pies y no lo dudé mucho antes de empezar también a lamérselos como si fuera su perro. Nunca había imaginado que llegara a besarle y lamerle los pies a un chico con tanta devoción; de hecho sólo le había lamido los pies al canalla de mi hermano menor, y lo hice obligado por papá; pero esta vez lo hacía obligado por una angustiosa necesidad de lograr la aprobación de ese chico que hacía poco me había torturado tan cruelmente mientras yo permanecía crucificado.

No sé si fue que mi actitud excitó de verdad la piedad del chico, o si todos sus actos eran el producto de la premeditación; el caso es que luego de dejarme que le suplicara besándole y lamiéndole sus pies por largos minutos, tomó la correa que se enganchaba a mi collar y haló de ella haciéndome poner de rodillas ante él. En ese momento creí que iba a golpearme y me debatí sin mucha convicción y volteando mi rostro hacia un lado, como si le ofreciera mi mejilla para que me abofeteara. Pero en cambio de eso me llevé una grande y agradable sorpresa. El Amo pasó su mano por mi cabeza y me dijo:

Ahora vas a darme placer – dijo mientras seguía acariciándome la cabeza – y si te esfuerzas, seguro que me sentiré satisfecho de volver a usarte.

No me prometía que no volvería a castigarme; tampoco me prometía ningún premio; sólo me daba la esperanza de volver a usarme y eso ya me tranquilizaba y me llenaba de paz. Seguro que me esforzaría; claro que lo haría. Iba a concentrar toda la experiencia que tenía complaciendo a chicos para darle placer a ese Amo que aún no conocía pero que ya me tenía completamente subyugado. Iba a esforzarme, no por que temiera un castigo, sino por que esa voz que me resultaba tan familiar, parecía haberme convencido de que mi vida no tendría objeto si no era usado por ese chico que era ahora mi Amo y ante el cual estaba sometido en cuerpo y alma.

Haló la correa haciendo que me inclinara un poco sobre su regazo y entonces me estremecí con el primer contacto de su verga en mis labios. La tenía completamente erecta, pero se percibía ese maravilloso contraste entre la dureza de la excitación y la suavidad aduraznada de la piel. No olía ni a orín, ni a colonia, ni a sudor; simplemente olía a la excitación de un varón adolescente; olía al poder de un adolescente arrogante y cruel; tenía un olor que me marcó la piel a fuego y me obligó a entregarme a ese chico con toda la sumisión de que yo era capaz en ese momento.

Ya no tenía miedo; estaba más bien como hipnotizado por ese chico que me apuntaba a los labios con su verga arrogante y poderosa. No resistí la tentación de besársela como con respeto, e inmediatamente le pasé mi lengua por el glande que asomaba apenas a través del prepucio. Su líquido preseminal me empapó la lengua y no pude aplazar ni por un instante el momento de entregarme con devoción al placer de ese chico que hacía tan poco tiempo me había torturado. Me la fui metiendo poco a poco, hasta que mi boca quedó llena con el enorme palo que sin embargo no había entrado más que hasta la mitad.

Con mi boca llena de aquella verga enorme y durísima, empecé a succionarla suavemente mientras lengüeteaba con lentitud el glande, recogiendo el líquido preseminal y tragándomelo. La vibración del duro palo me indicaba que el chico estaba gozando de mi mamada y eso me animaba a redoblar mis esfuerzos. Yo no estaba disfrutándolo; o más bien sí; sí lo disfrutaba; pero eso no me importaba. Lo único que me importaba era que el Amo gozara; el placer del Amo era mi único objetivo; el placer del Amo era mi única prioridad. Lo único que me importaba era satisfacer al Amo; por que intuía que de su satisfacción dependía mi bienestar y mi paz.

Es extraño y no sé si sólo me pasará a mí, pero siempre me ha ocurrido que cuando le mamo la verga a un chico que previamente me ha causado algún dolor, me esfuerzo al máximo por hacerlo gozar; es como si sintiera la necesidad de pagarle con placer los golpes que me ha dado. Así me pasaba con Mateo, la estrella del equipo de fútbol de mi antiguo colegio, que luego de golpearme salvajemente delante de los compañeros, me obligaba, gracias a un estúpido chantaje, a irme con él a su casa para que le mamara la verga. Entonces yo me esforzaba como pocas veces para hacer que Mateo delirara de placer.

Fui tomando algo de confianza al sentir la extrema dureza de la enorme verga del Amo; poco a poco, muy poco a poco, empecé un movimiento de vaivén de mi cabeza, desplazando mis labios sobre el arrogante palo mientas no dejaba de succionarlo suavemente y de pasarle mi lengua con delicadeza por el glande. Estaba seguro que el Amo gozaba y eso me hacía sentir en paz y seguro. Él me dejaba hacer, tal vez solazándose con mis esfuerzos por complacerlo y disfrutando de la destreza de mi boca; aunque no alcanzaba a tragarme más que un poco menos de la mitad de la potente verga.

Sin embargo, al cabo de algunos minutos, cuando ya estaba completamente convencido que el Amo me dejaría mamársela a mi propio ritmo, sentí que él me agarraba por los pelos para empezar a marcarme el ritmo de la mamada. Me halaba con fuerza, haciendo que en cada movimiento su potente verga entrara un poco más en mi boca, mientras yo hacía esfuerzos titánicos para que mi garganta de acomodara al tamaño y a la rigidez del enorme palo.

Y ya el glande el Amo traspasaba mi úvula con fuerza, lastimándome la garganta y haciéndome ver los mil demonios con cada penetración; sin embargo yo no me resistía para nada; era como si los músculos de mi cuello se hubiesen aflojado por completo y así el Amo podía usar mi boca, toda mi cabeza moviéndola al ritmo de su placer, como masturbándose con mis labios mientras yo no dejaba de mamar suavemente y de acariciarle su glande con delicados y pausados lengüetazos, buscando provocarle el mayor gozo posible. Y cuando ya la rigidez de su potente verga se hizo extrema, me haló de los pelos con inusitada fuerza y me ordenó:

¡TRAGA, ESCLAVO!

En ese momento sentí que la poderosa y enorme verga del Amo estaba sembrada literalmente en mi garganta. Creí que iba a ahogarme y no pude contener una arcada que él aprovechó para penetrarme aún más adentro; mientras yo intentaba controlarme y entregarme con toda mansedumbre a su placer. Sentí que mi garganta estallaría en cualquier momento por la presión que ejercía la potente y rígida verga que vibraba con fuerza; pero en vez de eso, lo que sucedió es que el Amo empezó a correrse mientras jadeaba como un poseso y presionaba más mi cabeza, como si quisiera llegar con su verga hasta el interior de mi pecho para que tal vez se la acariciara con los latidos de mi corazón.

No recuerdo que antes hubiera sufrido tanto la eyaculación de un chico; pero tampoco recuerdo que el orgasmo de un chico me causara tanta paz y tanta satisfacción. Había logrado complacer al Amo y eso me hacía sentir completamente en paz. Incluso tragaba su semen con total agradecimiento, sintiendo que esa leche suya era el premio que me daba por haber logrado darle placer. Era la primera vez que tragarme el semen de un chico no me resultaba humillante, sino por el contrario, honroso.

Y cuando el Amo me liberó traté de limpiarle su verga para poder tragar hasta la última gota de su semen; eso me hacía sentir en paz y seguro. Pero él me apartó haciéndome temblar de miedo al pensar que había hecho algo mal. Sin embargo, aquel chico me dio otro exquisito premio, que me hizo sentir demasiado seguro y me estremeció de paz y orgullo:

Lo hiciste bien esclavo – dijo el chico mientras me acariciaba la cabeza y me hacía sentir orgulloso de ser llamado "esclavo" por él, por ese chico que no conocía, por ese "Amo Desconocido".

Sin pensármelo, caí de nuevo a sus pies y se los besé con renovada devoción; temblando de adoración por él y sin acordarme ya que hacía poco tiempo ese mismo chico me había torturado con crueldad.

Gracias….gracias….gracias mi….gracias mi Amo…Amo....

Pero él no me dejó disfrutar por mucho tiempo de sentir sus pies en mis labios; chasqueó los dedos y le indicó a Jano que me sacara de allí. Había llegado el momento de empezar con una nueva tarea. Debía ir a servir a otro Amo, aunque en le fondo de mí deseaba intensamente permanecer a los pies del chico al que acababa de complacer.