sexo gratis gay, sexo gratis gay gratis, sexo anal gay, fotos sexo gratis gay, sexo oral gay, fotos de sexo gratis gay, sexo gratis gay fotos, gratis gay sexo, duro video sexo gratis gay, sexo de gay fotos

 

  sexo gratis gay FOTOS GAY SEXO GRATIS FOTOS GAY VIDEOS GAY  

 

sexo gratis gay, sexo gratis gay gratis, sexo anal gay, fotos sexo gratis gay, sexo oral gay, fotos de sexo gratis gay, sexo gratis gay fotos, gratis gay sexo, duro video sexo gratis gay, sexo de gay fotos, de sexo gratis gay gratis, sexo hombres gay, relatos de sexo gratis gay, video gratis sexo gratis gay, gay joven sexo, chicos fotos gay sex, video de sexo gratis gay,gay negros sexo, video de sexo gratis gay gratis, gay interracial sexo, amateur gay sexo, relatos sexo gratis gay, sexo porn gay, sexo gratis gay teen gay, oriental sexo sexo gratis gay, xxx historias de sexo gratis gay, sexo entre gay, sexo grupal gay, gay movie sexo, gay maduros sexo, gay orgias sexo, vergas y foto sexo, gay con gay sexo, gay jovenes sexo, sexo gratis gay free, sexo com gay, anal fotos gay sexo, de gay oral sexo, sexo explicito gay, en gay sexo video vivo, sexo entre hombres gay, gay hard sexo, duro fuerte gay sexo y, gay jovenes muy sexo, gay negro sexo, cuentos de gay sexo, de entre fotos gay sexo, de gay hombres sexo, gay homens sexo, sexo galeria gay, gay negro porn sexo un, caseras de fotos gay sexo, desnudos gay honbres sexo, sexo gratis gay latino, casero gay sexo, galerias de sexo gratis gay, gay honbres sexo, de de fotos gay negros sexo, gay sexo chicos, anime gay sexo, solo sexo gratis gay, sexo gratis gay brazil, de galerias gay gratis sexo, gay orgias sexo, galerias gay sexo, gay gratis peliculas sexo, sexo gratis gay gratuito, gay hentai sexo, fuerte gay sexo, gay grátis sexo, com fotos gay sexo, gay gerontofilia sexo, gay grupo sexo, black gay sexo, caliente gay sexo, de gay gratis relatos sexo, gay mexico sexo, anal de gay sexo, chicos entre gay sexo, domain gay gratis.us sexo sexo, fotos galeria gay sexo, gay gratis hombres sexo, gay relato sexo, buscadores de sexo gratis gay, foto de sexo gratis gay, en gay sexo vivo, anal de fotos gay sexo, con gay negros sexo, de gay sexo site, de gay paginas sexo

 

VOLVER A LA PAGINA PRINCIPAL DE sexo gratis gay

sexo gratis gay sexo gratis gay sexo gratis gay sexo gratis gay
sexo gratis gay sexo gratis gay sexo gratis gay sexo gratis gay

 

Mini relato:

No obstante, cuando ya me sentía algo seguro de la misericordia de mi torturador, el muy sádico empezó a bajar sobre mi vientre con los choques eclécticos. Volví a debatirme preso de indecible terror, sabiendo que esta vez el chico no tendría piedad. Y en efecto, luego de haberme aplicado un choque en el pubis, fue directamente a mi glande y me aplicó allí aquel maldito instrumento. Sentí que la cabeza de mi pequeña verga se me reventaba al tiempo que me la arrancaban; y antes que pudiera reponerme siquiera un poco de aquel tremendo dolor, mi torturador me aplicó repetidamente su bastón eléctrico en mis huevos.

No aguanté mucho más; sentía que mis bolas estallaban y que desde la cabeza de mi pito partía una oleada de dolor que recorría todo mi cuerpo; sentía además que Jano seguía con sus labios pegados a mi tetilla derecha, chupeteándomela y lamiéndomela convulsivamente, mientras seguramente también recibía las descargas eléctricas a través de mi piel. En ese momento no me pregunté por qué el negro se mantenía pegado a mí, recibiendo indirectamente el mismo castigo que mi sádico torturador me estaba aplicando; ya iría a descubrir yo mismo en carne propia hasta dónde puede llegar la obediencia de un esclavo hacia su joven Amo. En ese instante sólo pude perder mi conciencia para sustraerme al dolor. Me desmayé dejando colgar mi cuerpo fláccido en aquel maldito madero en el que estaba crucificado.

No sé que pasó de ahí en adelante ni cuánto tiempo transcurrió. Cuando desperté ya me habían bajado de la cruz y me habían quitado esa maldita mordaza de bola; pero seguía estando vendado, con mi pito y mis huevos atados con la delgada tirilla de cuero y además, ahora un grueso collar me oprimía la garganta. Aún sollozaba y mi garganta me dolía endemoniadamente, seguro por todos los gruñidos que me arrancó la tortura a la que fui sometido; pero curiosamente, ni en mis tetillas, ni en mis huevos, ni en mi pito y ni en ninguna porción de mi piel sentía alguna molestia. ¿En qué me había metido?

Sin embargo no tuve mucho tiempo para reflexionar sobre mi situación. Me di vuelta sobre mí mismo y sentí en mi espalda desnuda el frío del enlozado. Llevé mis manos a mi rostro para arrancarme la venda que me tenía completamente ciego, pero Juba me lo impidió, al tiempo que me confirmaba que todo lo que recordaba había sucedido en verdad y que no simplemente había sido una pesadilla.

No. No te puedes quitar la venda; ahora te vamos a llevar ante el Amo y no puedes verlo – dijo el negro.

Empecé a temblar y quise rebelarme. Llevarme ante el Amo seguramente me iba a significar otra sesión de crueles torturas. Intenté levantarme de allí para salir corriendo, pero algo que estaba anudado al collar que sujetaba mi cuerpo, me lo impidió. Apenas si pude incorporarme hasta quedar en cuatro patas como si fuera un perro. Entonces el negro supo cómo convencerme para que me resignara a mi suerte:

Es mejor que no luches. Ya pasó lo peor. Pero si no te sometes a la voluntad del Amo, lo que te hizo con el bastón te va a parecer una dulce caricia. Así que es mejor que te dejes llevar y obedezcas; no tienes opción.

Juba tenía razón. No me quedaba otra opción; y si ya había pasado lo peor, quería decir que ya no habría castigos tan crueles. Seguramente si me mostraba sumiso y obediente, "El Amo" me trataría con algo de consideración; aunque a estas alturas yo no sabía ni siquiera quién era "El Amo", por que no podía creer que Andrés, mi Dios Protector, me hubiera torturado de la forma tan salvaje en como lo hicieron con ese maldito bastón.

En esas sentí que Jano me pasaba un paño húmedo por la cara, friccionándome con fuerza para limpiarme la baba que aún tenía pegada a mis mejillas. Al acabar con su faena, me ordenó que abriera mi boca y me echó adentro un líquido amargo, indicándome que no fuera a tragar sino que únicamente hiciera gárgaras y luego escupiera en un recipiente que me acercó. Me sentí tan desamparado, que no pude evitar echarme a llorar. Aquellos muchachos seguramente me estaban preparando para una nueva tortura y no me lo decían para no alarmarme. Mis sollozos eran convulsos, aunque me dejaba hacer con toda mansedumbre. Empezaba a pensar que de todas formas no había sido tan buena idea venir a entregarme como esclavo de un chico sólo por ganarme unos cuantos billetes; mejor hubiera sido quedarme recibiendo las palizas de papá y humillándome ante el canalla de Julián, que exponerme a todo lo que me habían hecho y lo que seguramente me harían de ahí en adelante.

No te pongas así – dijo Juba mientras pasaba su mano por mi cabeza; seguramente conmovido por mi estado –. Ahora el Amo te va a usar; y si te comportas como se espera de ti, ya no vas a sufrir más. Seguro que si complaces al Amo como él se lo merece, te va a premiar…

Cállate…. – le ordenó Jano con autoridad –. Sabes que no puedes decirle nada…el Amo…el Amo se va a enfurecer si sabe que….

Cállate tú. Mira que si no se calma un poco no le va a servir al Amo para nada…y el Amo se desquita con nosotros…

Me tranquilicé un poco, mientras Juba seguía acariciándome la cabeza pero ahora sin decir nada. Estaba confuso, aterrado y me sentía el ser más sólo y humillado de todo el mundo. Pero la esperanza de no volver a ser castigado, me hizo pensar que debía aplicarme a complacer al Amo con toda devoción. Esa sería mi única salvación en mi situación tan desesperada; aunque de todas formas, antes no había hecho nada como para merecer el cruel castigo que me infligió el Amo; el Amo me había torturado por que esa era su voluntad; tal vez sólo para divertirse.

Uno de los negros agarró la correa que estaba enganchada al collar que tenía en mi cuello y haló de ella, indicándome que fuera con ellos. Evidentemente debía caminar en cuatro patas, como un perro, así debía presentarme ante el Amo para ser usado por él. Empecé a caminar como se me indicó, con ese sentimiento de desamparo que no me abandonaba; pero curiosamente el terror que había sentido hasta hacía poco rato, se me empezó a convertir en excitación, ante el pensamiento de que iba a ser usado por el Amo, de que tendría que entregarme con devoción a darle placer al chico que hacía poco me había torturado tan cruelmente. Esa excitación mía era una evidencia más de que Andrés había logrado sacar a flote una vena masoquista que antes no imaginé tener.

Ya iba con mi pito de nuevo pegado al estómago, mientras seguía vendado y caminaba en cuatro patas, guiado por la correa que llevaba Jano en su mano y que estaba enganchada al collar que oprimía mi garganta. "Voy a ser usado por el Amo; voy a complacer al Amo", me repetía mentalmente mientras mi excitación aumentaba a cada instante, y sin siquiera preguntarme quién sería ese Amo al que me le entregaría con devoción. La caminata no duró mucho tiempo; al cabo de algunos minutos me pareció que entrábamos en una habitación y nos deteníamos en el umbral de la puerta. Y entonces oí la misma voz que oyera momentos antes de mi suplicio en la cruz y me puse a temblar y a sollozar sin poder contenerme.