|
|
| sexo gratis gay ANAL | FOTOS GAY | SEXO GRATIS | FOTOS GAY | VIDEOS GAY |
| sexo gratis gay ANAL, sexo gratis gay ANAL gratis, sexo anal gay, fotos sexo gratis gay, sexo oral gay, fotos de sexo gratis gay ANAL, sexo gratis gay ANAL fotos, gratis gay sexo, duro video sexo gratis gay ANAL, sexo de gay fotos, de sexo gratis gay ANAL gratis, sexo hombres gay, relatos de sexo gratis gay ANAL, video gratis sexo gratis gay ANAL, gay joven sexo, chicos fotos gay sex, video de sexo gratis gay ANAL,gay negros sexo, video de sexo gratis gay ANAL gratis, gay interracial sexo, amateur gay sexo, relatos sexo gratis gay ANAL, sexo porn gay, sexo gratis gay ANAL teen gay, oriental sexo sexo gratis gay ANAL, xxx historias de sexo gratis gay ANAL, sexo entre gay, sexo grupal gay, gay movie sexo, gay maduros sexo, gay orgias sexo, vergas y foto sexo, gay con gay sexo, gay jovenes sexo, sexo gratis gay ANAL free, sexo com gay, anal fotos gay sexo, de gay oral sexo, sexo explicito gay, en gay sexo video vivo, sexo entre hombres gay, gay hard sexo, duro fuerte gay sexo y, gay jovenes muy sexo, gay negro sexo, cuentos de gay sexo, de entre fotos gay sexo, de gay hombres sexo, gay homens sexo, sexo galeria gay, gay negro porn sexo un, caseras de fotos gay sexo, desnudos gay honbres sexo, sexo gratis gay ANAL latino, casero gay sexo, galerias de sexo gratis gay ANAL, gay honbres sexo, de de fotos gay negros sexo, gay sexo chicos, anime gay sexo, solo sexo gratis gay ANAL, sexo gratis gay ANAL brazil, de galerias gay gratis sexo, gay orgias sexo, galerias gay sexo, gay gratis peliculas sexo, sexo gratis gay ANAL gratuito, gay hentai sexo, fuerte gay sexo, gay grátis sexo, com fotos gay sexo, gay gerontofilia sexo, gay grupo sexo, black gay sexo, caliente gay sexo, de gay gratis relatos sexo, gay mexico sexo, anal de gay sexo, chicos entre gay sexo, domain gay gratis.us sexo sexo, fotos galeria gay sexo, gay gratis hombres sexo, gay relato sexo, buscadores de sexo gratis gay ANAL, foto de sexo gratis gay, en gay sexo vivo, anal de fotos gay sexo, con gay negros sexo, de gay sexo site, de gay paginas sexo |
VOLVER A LA PAGINA PRINCIPAL DE sexo gratis gay ANAL
| Mini relato: El negro no respondió; pero de inmediato engulló mis huevos y mi pito y volvió a chupármelo y lengüeteármelo como si de ello dependiera su vida. Esta vez me excité aún más si ello era posible, sabiendo que Andrés o el chico que fuera, estaba observando mientras Jano me lengüeteaba y me chupeteaba con todo el ánimo de su lengua y de su boca. Estaba retorciéndome ahí crucificado, sin poder contener los gruñidos y el babeo que salía de mi boca llena con la mordaza de bola, cuando algo me paralizó de improviso. Fue como un pinchazo bestial, o como un pellizco cruel, o más bien como el picotazo salvaje de un ave de rapiña; el caso es que sentí que me habían arrancado de cuajo el pezón de mi tetilla derecha. Todos mis pelos se pusieron de punta y de no haber sido por que estaba vendado, mis ojos abrían saltados de sus órbitas. Me debatí con fuerza mientras gruñía como un pobre cerdo que están destazando, al tiempo que sentía que los dientes de Jano amenazaban con arrancarme también los huevos y el pito. En ese momento recordé lo del bastón cargado a 12 voltios que el chico recién llegado le había pedido a Juba, y entonces caí en cuenta que lo que sentí fue un choque eléctrico dado con ese bastón. El chico recién llegado me había castigado de una manera poco menos que salvaje; y claro, el negro que tenía mis partes en su boca había recibido también su parte de la descarga eléctrica, con lo que de puro milagro no me había castrado con sus dientes; Jano debía ser un esclavo muy bien disciplinado. Pero no pasó ni un minuto antes de que volviera a recibir el mismo castigo. El chico descargó de nuevo su bastón sobre mi tetilla derecha y al cabo de un instante más lo hizo sobre mi tetilla izquierda y así una y otra vez, sin ningún método sin una alternancia definida; me aplicaba el bastón como le apetecía, sin que yo pudiera adivinar en cuál de mis tetillas iba a torturarme enseguida, lo cual aumentaba mi pánico, mi dolor, mi angustia y mi incertidumbre por la parte de mi anatomía en que recibiría el castigo. Me debatía gruñendo y babeando mientras los dientes de Jano amenazaban con arrancar mis huevos y mi pito con cada descarga eléctrica. Sentía todo el peso de estar crucificado, inerme, expuesto a la crueldad de mi torturador; y sin siquiera poder implorar piedad. Creía que nada podría hacerme sufrir más; aquello era peor que las generosas palizas con que me obsequiaba papá todos los días. Y lo peor de todo era que mi excitación no mermaba ni un ápice, pues a pesar de estar sufriendo seguramente tanto como yo con cada choque eléctrico, el negro no dejaba de chupetear y lamer mis huevos y mi pito que se mantenía tremendamente duro. Sin embargo, luego de aplicarme infinidad de choques eléctricos en mis tetillas, el chico pareció querer darme un respiro. Pasaron algunos minutos sin que nada indicara que seguiría castigándome. Entonces Jano liberó mis partes y se dedicó de nuevo a lamer mi cuerpo como lo había hecho inicialmente, empezando por mis orejas y recorriendo toda mi piel hasta llegar a mis pies y luego subir nuevamente. Esta vez no se detuvo mucho tiempo en mis huevos y mi pito; sólo me prodigó algunos lametazos y chupeteos, pero pronto empezó a subir por mi vientre y mi abdomen hasta llegar a mis tetillas. Me debatí y gruñí pensando que había recibido la orden de seguir torturando mis pezones; pero en vez de eso, el negro se dedicó a lamer y chupar con mucha suavidad, como si quisiera resarcirme del dolor que me habían provocado los choques eléctricos. Las suaves caricias que me prodigaba Jano me estaban llevando a la gloria, aún más cuando pasaban los minutos y el chico seguía sin dar muestras de querer castigarme nuevamente. Ahora estaba jadeando de excitación, mientras seguía babeando y ya sin debatirme en la cruz. Pero cuando menos me lo esperaba, otro choque eléctrico volvió a sacudirme con violencia. Esta vez el chico me aplicó el castigo en la parte interna de mi pierna derecha, a la altura de la rodilla. Esperó unos instantes y luego me aplicó otro choque en mi pierna izquierda, también en la parte interna y a la altura de la rodilla. Empecé a gruñir nuevamente, mientras Jano seguía chupeteando y lengüeteando suavemente mis tetillas. Mi torturador siguió aplicándome el castigo, pero esta vez lo hacía con método; iba de una pierna a otra y cada choque me lo propinaba un poco más arriba que el anterior. Caí en cuenta de para dónde iba la cosa. La intención del muy cruel era aplicarme ese maldito bastón en mis partes, y quería hacérmelo saber por la forma en como estaba recorriendo el interior de mis muslos con los sucesivos choques eléctricos. Es imposible describir el terror que sentía en esos instantes. Con el mayor desespero del mundo intenté zafarme de la cruz a la que estaba fijo por los tobillos y las muñecas; pero eso no era posible; las argollas metálicas con las que estaba sujeto no cedían ni un milímetro, mientras yo me agitaba como un mono y el chico seguía propinándome los choques eléctricos con parsimonia pero de forma metódica, hasta que llegó a mis ingles. Se detuvo allí por algunos minutos, aplicándome tres choques a cada lado, pero en vez de pasar a mis huevos o a mi pito, se fue a mi vientre y empezó a subir poco a poco, castigándome sin ninguna misericordia, hasta que llegó a mi ombligo. Cada choque me sacudía con violencia y me provocaba un babeo más copioso cada vez. Sentía incluso que mi garganta estaba a punto de estallar por tanto que gruñía. Pero el castigo no cesaba y Jano tampoco dejaba de chupeteárme y lengüetearme las tetillas. Sin embargo creí que el chico había desistido de castigarme en mis huevos y en mi pito y eso me dio un poco de tranquilidad. |